Alguna vez en un momento aprendí a como sonreír.
Sombras de caballos y lluvia en la piedra.
No hay Dios ahora, estoy seguro. Esta debe ser la cura,
para toda esta deriva de carroña y sin rumbo.
Retiro de la mendicidad invitan a la boda.
Las revelaciones no significan nada aquí.
Con el tiempo olvidaremos nuestra necesidad de devorar,
todas esas historias de almas torturadas.
Arrastrándome dentro de tus brazos. Convirtiéndose la noche por siempre.
En espiral y cerca, desde el momento que se congeló.
Deformar para formar una estrella. Aquí en la tierra juntos.
Tengo tiempo para compartir y una buena manera de usarlo.
Esta sonrisa no es pura, cierta o segura.
Nunca estuvo ahí la fría precisión.
La manera en que nos desenrollamos. Todo regresa a la tierra.
Los defectos son todo y a la vez la nada.
